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Algo nuevo

31/08/2010

Se esta acabando el verano y la sensación es extraña, por primera vez en 10 años no estoy planificando pretemporadas, sesiones de trabajo, ni nada que se le parezca.

Dentro de dos días, me consideraré parte real del 20 por ciento de parados españoles, un número difícil de pronunciar para la esperpéntica clase política de este país.

Esta situación no me cambia para nada, como buen segunda línea ochentero que soy, seguiré yendo para adelante, tengo muchas nuevas ideas y proyectos como para sentirme agobiado por pertenecer a un colectivo que lamentablemente, en los próximos meses, irá sumando nuevos integrantes.

Mientras tanto recargo las pilas disfrutando con los amigos que fui sumando a largo de mi historia, gracias a nuestro amado deporte.

En las últimas semanas me visitaba Gustavito, “El canario”, un rápido y hábil apertura, con el que disfrute varias temporadas jugando en los juveniles de Torcuato.

Durante una noche regada por un par de botellas de buen Rioja, me puso al tanto de cómo estaban todos los muchachos con los que compartimos tantas anécdotas, de paso era ineludible recordarlas…, las imágenes flotaban en la calurosa noche de Barcelona, para cerrar el mágico momento, que mejor que una videoconferencia con el flaco Picard Smith desde Baires, fueron interminables minutos donde un túnel del tiempo imaginario nos transportaba hacia los maravillosos 80’, ALUCINANTE!!!

A los pocos días tocaba Fiesta Mayor en Sitges, donde entrene durante 2 estupendas temporadas, para allí nos fuimos toda la Familia a disfrutar de los amigos y de un lugar acogedor como pocos.

Fueron 24 horas de locura junto a varios de los integrantes de un Grupo que me brindo muchas satisfacciones en esas dos temporadas. Diferentes nacionalidades y situaciones, pero un factor común, la locura por la ovalada, el momento mágico fue bajo los compases de un “Highway to Hell” que atronó en un paseo marítimo colmado, fue el cierre perfecto para una fiesta inolvidable.

Desde muy temprano nos encontramos para darle un abrazo y decirle un hasta pronto a un rosarino atorrante que retornaba a la ciudad donde nació nuestra bandera, Fernando la Hiena, se dejo literalmente los hombros en cada partido, un abanderado del tackle y del intento de superación, otro loco lindo más que se hacia los 30 y pico de kilómetros que separan a Barcelona de Sitges cada martes y jueves, a cambio únicamente, de la invalorable satisfacción de jugar al rugby junto a sus verdaderos amigos, un ejemplo real para los más chicos!

Pero cuando pensaba que no quedaban más emociones para sumar a este movido mes de agosto, de la mano del Pep, mi “padre” adoptivo aquí en Catalunya, y del Manel, otro gran amigo de la Santboiana, junto a su hijo Lluis, el sábado bien temprano emprendíamos una ruta rugby-gastronómica por la Catalunya Nord, destino final, el Estadio Aime Giral para presenciar el USAP-Montpellier, invitados nada menos que por el fenomenal Santi Fernández, número 10 de los visitantes.

Hacia 2 años que no perdía el USAP en condición de local y a quien nunca había vencido la gente de Montpellier como visitante, fue alucinante ver el trabajo defensivo del “Momio” durante una primera parte durísima, donde una  defensa heroica de un joven Montpellier ahogo cada intento de los Marty, Pérez y Cía.

A partir de ahí, pocas pelotas para jugar en buenas condiciones y la potente patada de Santi para sacar presión e ir a jugar al campo del local, varias infracciones por parte del USAP permitieron que Martín Bustos Moyano mostrara su eficacia con el pie y mantuviera el tanteador igualado hasta que promediando la segunda parte y luego de varios cambios, la delantera visitante doblegara definitivamente a un USAP entregado como pocas veces había visto. Final y festejo de los visitantes dentro del campo que siguió durante un largo rato en los vestuarios del bastión de Perpignan.

Santiago Fernández

Con un fuerte abrazo me reencontré con Santi después de casi 4 años, que decir del crecimiento tanto físico como jugador del Momio, la humildad y la buena onda intacta, los chicos crecen, los valores transmitidos seguirán vigentes a lo largo de las generaciones, el verdadero tesoro de nuestro club y de nuestra gente, puro Torcuato!

Pache y Santi

Pues bien, termino de escribir, la sensación extraña retorna, en este rugby mediocre en medio de una sociedad errante, no hay lugar para sentimentalismos, ni siquiera para el verdadero espíritu…, no importa, los seres queridos llenarán ese vacío con todo su amor y respaldo, los recuerdos y el portátil me acercaran lo que me falta para alimentar este viejo corazón celeste y amarillo, la visita de algún Torcuatense más una cerveza con los amigos de aquí, me brindaran otros momentos mágicos como los vividos las ultimas semanas, no puedo quejarme, siempre seré un afortunado por todo lo que me rodea, FAMILIA, AMIGOS, VIVENCIAS…, y esa pelota ovalada que siempre me espera, en algún campo, allí donde me toque, para seguir aprendiendo…, sobre la vida.

4 letras

10/08/2010

Barcelona, mes de agosto, me encanta estar con mis hijos, es mi mayor vicio, sobretodo del disfrutar de una relación entre hermanos fuera de lo común, algo basado únicamente en el amor y la tolerancia, un verdadero placer!

Pero esta noche es nuestra…, mollejitas regadas con limón, un buen rioja y un balcón hacia la montaña en una noche estrellada, buen momento para reflexionar, pero sobretodo para disfrutar y para también recordar los casi 20 años juntos, de todos los colores posibles, pero con un factor común, la solidaridad y el compañerismo en las diferentes situaciones donde la vida siempre nos pone a prueba.

Solidaridad y compañerismo, algo que siempre tendremos vinculado a nuestra historia como humanos y como gente de rugby, que paradoja, algo tan simple y a la vez difícil, difícil de implantar, sobretodo en los tiempos que corren, a partir de ello llegan mis peores pesadillas o sueños, depende del lado en que se mire.

Seguramente, mañana bien temprano al despertar, y con mi espalda pidiendo a gritos una posición más vertical y algún placebo poco aconsejable, me sentaré frente al portátil para mirar las noticias, casi deseo leer un pequeño titular diciendo “el rugby ha sido prohibido en España”.

De la misma manera que se han prohibido los toros en Catalunya, para no maltratar a tan grandioso animal, seria lo justo para preservar unos valores únicos, difundidos por nuestro amado deporte durante más de un siglo, por infinidad de rincones en todo el planeta.

Pues no, confío que el verdadero rugby de club se abrirá camino finalmente, yo lucharé por ello, espalda con espalda con mucha gente que piensa como yo, en contra de los que lucran mal, que no dejan crecer la pasión pero no dudan en llenarse el bolsillo, además de sabotear a todo aquel que haga algo positivo, sin importar que sea jugador, entrenador, directivo o sacrificados padres que no se lo piensan ni un segundo en hacer cientos de kilómetros para que su hijo disfrute con amigos de nuestro sagrado deporte.

Y todo vuelve por el mismo camino, el de la amistad, el recuerdo de los momentos vividos junto a la gente que siempre llevaré en el corazón.
Desocupado y a la vez de vacaciones, la cabeza se mueve más rápido que los sentimientos, así que últimamente, pienso en unas memorias, pero te la creíste?

No, soy el de siempre, un  muerto de hambre con las ideas bien claras y sin ningún precio en el pecho.Pero que tal contar unas vivencias sin tanto edulcorante, reflejar en un papel lo vivido y que cada uno se divierta, sufra o reflexione de lo que se puede hacer, sentir o ejecutar de la mano de un tipo normal, de uno que no gano nada y que tampoco perdió mucho, ese que siempre esta, cuando el viento sopla o cuando todo quedo estancado, uuuufffffff!

Sumergido en esta vorágine que pueden ser las redes sociales, todo explota, cuanta gente me aparece, muchas caras nuevas y otras que deseaba encontrarme, sumados a los que dejan su comentario en el blog, que más puedo pedir, son pocos, pero algo cunde y puedo sentirme satisfecho, alguno asimilará tanta pasión reflejada en estas líneas, a todos ellos mi eterno agradecimiento y a la vez mi disculpa por algún comentario contrariado, sin animo de ofender.

Retomando las anécdotas de vida, tuve mis momentos oscuros, en donde muchas veces equivoqué el camino. Esto no significa que me arrepienta, de lo malo puedes obtener muchas cosas positivas además de aprender y mucho, sobretodo de los errores cometidos.

El año 89’ fue una año difícil en mi vida, en donde la adversidad arremetió y duro contra este cuerpo y todo lo que tenía a mi alrededor.
Fue en ese momento donde las dudas te agobian y tienes la necesidad de tomar aire, todo esto me llevo a tomar la difícil decisión de dejar Don Torcuato.

Mucha gente no entendió esta decisión, algunos quisieron convencerme de quedarme y otros respetaron lo decidido, aunque no lo compartieran.
Pero adonde me iba a ir? Dónde podía encontrar lo que sentía por mi querido Hindú?
Nuevamente puse los afectos sobre lo estrictamente deportivo y busque refugio en el club donde más amigos conocía, que justamente era la primera camiseta que había vestido como jugador de rugby, aparte de la del Colegio La Salle, Florida.

A principios de los 80’ me convocaron para el equipo de rugby del colegio, era muy grande y torpe, por tanto el deseo de mi hermano, para que siguiera sus pasos como jugador de básquet, quedó en el recuerdo, después de no embocar ninguna y romperle muchos huesos a contrarios y compañeros, era un desastre!

En la primaria en una escuela alemana también incursioné en el handball como arquero, pero tampoco me motivó mucho y lo deje sin pena, ni gloria ante la pasividad de la tribuna femenina.

Pero poco a poco, la ovalada me empezó a gustar, no sé si al principio lo que me gustaba era jugar o poder zafar de clase cada vez que había partido intercolegial, pero ahí estaba, comenzando a dar mis primeros pasos serios en el deporte.

Éramos buen equipo, había chicos de diferentes clubes que marcaban la diferencia, pero recuerdo muy bien a dos, uno que ya era de otro nivel, nada menos que el Negro Turnes, me acuerdo de un seven intercolegial, donde la jugada era simple, recibir la salida y dársela al Negro, ni nos movíamos ya que los pasaba a todos con el mínimo esfuerzo, quien hubiera dicho que décadas después seria historia viva de nuestros gloriosos Pumas.

Y hablando de Pumas, imposible pensar que ese escuálido tercera línea que formaba detrás de mí se convertiría en uno de los puntales del imbatible Alumni de los 90’, equipo que junto al Banco Nación de Porta, Turnes, Dinisio y compañía, robaron durante algunos años la hegemonía de los equipos de San Isidro, de quien hablo? De otro que también jugaría en Los Pumas, Normando “Ferrito” Ferrari.

Retomando mi historia, en aquellos años de estudiante de Química y azote de profesores, cursaba con algunos que jugaban en diferentes clubes, Olivos, el SIC, etc., junto a otros amigos de la vida, el “Chuli” García de Hindú y el “Cabezón” Álvarez, o para que la gente de Biei lo reconozca mejor, el autentico “Lápiz”.

Él fue el primero  que me dijo de ir a Biei o mejor dicho Buenos Aires Cricket & Rugby Club, uno de los 4 Clubes fundadores de la Unión de Buenos Aires, fue allá por sexta división, jugué un par de partidos y al otro año la insistencia del “Chuli” sumado a  la majestuosidad del vecino Hindú Club, me llevo cambiar de colores e integrar una quinta división entrenada por Víctor Serrano y el Indio Álvarez, años después jugaría y entrenaría a algunos de sus hijos, que recuerdos!

Me reencontraba con muchos amigos del rugby y también de la vida, ya que mucha gente era de Florida como yo, localidad del norte de Buenos Aires, donde habíamos disfrutado de una linda juventud en el barrio y varios veranos en Villa Gesell. Estoy hablando de Cachito Urbano, el Hongo Acosta Pimentel, Pichu Di Salvo y por supuesto del Lápiz.

Fue un año difícil para mí, no porque me sintiera un extraño, todo lo contrario, desde el primer día me hicieron sentir como uno más del grupo, sobretodo por parte del Ruso Sanz, quien como entrenador, tenia grandes expectativas sobre mi rendimiento teniendo en cuenta mi experiencia.

Pero nada más alejado de la realidad, mi cabeza siempre estuvo a unos kilómetros de distancia, allá donde mis amigos se jugaban el descenso en cada fecha, eso sumado a mi irregularidad en cuanto a entrenamientos y tener que competir por el puesto con una segunda línea integrada por dos monstruos como Pablo Werner y Tomy Zech, dos jugadores completamente antagónicos en cuanto a estilos de juego se refiere, comparándolos con quien escribe.

Eran integrantes de un pack de enanos, los 5 de adelante tenían la misma altura, pero te mataban, eran durísimos y trabajaban como un símbolo de unidad envidiable, les puedo decir que la primera línea integrada por Urbano, Peretti y Rocca, eran más desequilibrantes en el juego suelto que el resto del pack, incluso el trabajo de los dos segundas líneas era brillante por su oscuridad y sacrificio, algo con lo que era imposible de competir.

Un ejemplo de sacrificio, era la máquina de tortura que había implantado el Ruso esa temporada, un cajón de arena para practicar ruck y maul, cada entrenamiento era mortal, me quería matar!

Entre muchas anécdotas, tengo una divertida y curiosa a la vez, ya que fue jugando contra Hindú en Intermedia nada menos. La cosa estaba complicada para Torcuato y había que buscar opciones, aprovechando el nivel de un juvenil Pato Noriega, los entrenadores buscaron la fortaleza y movilidad de Ariel Ayala para ubicarlo como numero 8.

Ese partido de Intermedia era el debut del Pato y de otro juvenil, un tal Nicolás Fernández Miranda como conductor, además de probar al amigo Ayala como octavo.La historia es que en el primer scrum del partido para Hindú, me acerco a mi joven compañero tercera línea, encargado de defender un posible arranque del 8 contrario y le aviso de la potencia de mi amigo rival, soy claro en mis palabras, “no lo dejes correr al 8 porque lanzado es imparable”, me asiente con la cabeza y me preparo para formar, entramos y arroja Nico la pelota, que inmediatamente le llega a Ariel, escucho el grito del break!. Avisando del final del scrum, levanto la cabeza y lo veo pasar al gordo Ariel a toda velocidad avasallando camisetas azules, acabó su carrera apoyando bajo palos frente a la casa de los Badino, a partir de ahí fue como estar en la vieja montaña rusa del Ital Park, piensen que enfrente además del Pato y Ariel, estaban Javier Di Francesca, el Chapa Dupen y nada menos que Maxi Martínez, nos mataron!

La historia seria diferente en el partido de primera, y la derrota dejaba a Hindú nuevamente como candidato al descenso, esas semanas fueron difíciles para Torcuato que se jugaba todo contra el Atlético de Rosario en Hindú en el último partido.

A los pocos días hablé con entrenadores, directivos y amigos de Biei, estaba claro que debía estar con los míos en los momentos difíciles y lo entendieron como lo que representan, auténticos hombres de rugby.

Así que antes del final de temporada ya estaba de vuelta, y aunque no podía ayudar desde dentro del campo, pude disfrutar de un final feliz en ese extraño año 90’, viendo a mi Club mantenerse en primera división, pero sobretodo volviendo a mi casa, adonde estaban todos mis amigos, aquellos que pese a las adversidades continuarían sembrando lo que algunos años después cosecharían.

Como verán, todo lleva siempre hacia un mismo lugar, aquel lugar sagrado, aquel lugar donde crecimos, sufrimos, odiamos y amamos, aquel lugar donde habrá siempre una mano tendida, y que finalmente resume todo en 4 letras…, 4 letras que forman una palabra, una palabra que es motor y combustible, algo que nos impulsa y sostiene cuando tenemos que realizar algo que de otra manera sería imposible, esta claro que se trata del AMOR, AMOR al RUGBY, AMOR al CLUB, AMOR  a la VIDA, ese es el único secreto.

I have a dream…

13/07/2010

La brisa que baja de la montaña nos da unos segundos de respiro en esta calurosa mañana estival de la costa mediterránea. La calle palpita los partidos definitorios del Mundial de Fútbol, pero paradójicamente en este pueblo con poca inmigración, diviso dos camisetas en los bares donde la gente esta terminando de desayunar. Un chabon de pelo largo y enrulado, viejo conocido de la policía local, se me planta enfrente con una camiseta de los bosteros, que ganas de tirarle una maceta!

En la otra acera, un flaco descarga un camión de verduras enarbolando la albiceleste, mañana tocará sufrir, esperemos que Diegote transmita el espíritu del 86’ y le ganemos a los Teutones, que ganas tengo de ver a Messi con Pastore y el Apache!

Tranquilos, ahora hablemos de rugby o de la vida misma, aunque para muchos solo sea un deporte, sobretodo aquí en España, donde la crisis social y de afectos avanza como si de Atila y sus Hunos se tratase, arrasando con todo a su paso.

Es el momento de hacer algo, pienso, es un momento crucial y hay que aprovecharlo, pero, ¿de que manera?  Comenzar en otro club, ¿cuantos llevo? Lograr más éxitos a nivel humano, para que aparezca otro genio y se encargue de destruirlo, aquí pocos se la juegan y los que se la juegan terminan pagando la fidelidad.

“Concepto de Club”, lugar donde nos sentimos refugiados y donde el afecto y el poder disfrutar de nuestro deporte con amigos, nos brinda la energía necesaria para enfrentar un día a día cada vez más complicado.

Muy difícil encontrarlo, mejor comenzar de nuevo, completamente de cero, como diría un gran amigo español parodiando a Luther King, “I HAVE A DREAM”…, estoy comenzando con los más chicos del Pueblo, en las Escuelas y la cosa pinta bien, ellos escuchan y quieren aprender, sobretodo los valores de amistad, respeto y solidaridad, para algunos, solo palabras, para mi, lo más importante.

Y así comienza esta historia, no sé como terminara, pero hace unos días nos presentamos por primera vez para jugar al rugby representando a Santa Coloma de Cervello, un hermoso Pueblo en una de las montañas que rodean a Barcelona, mi hogar desde hace 7 años.

Fue en la última edición del más importante Seven Playa sobre la Costa Mediterránea, invitados por los amigos del RC. Sitges, asistíamos a tan majestuoso evento.

Seven-Sitges

Solo un Club de gente tan comprometida y solidaria, un ejemplo a seguir, puede celebrar esta verdadera Fiesta del rugby, 12 horas sin parar, más de 800 jugadores entre niños, mujeres y hombres de diferentes nacionalidades, cerrando con un asado espectacular regado por abundante cerveza, como diría Tomi de Vedia, al mejor estilo Asterix y Obelix.

Con Javi Bonilla como capitán y uno de los puntales de este proyecto, reclutábamos amigos de diferentes clubes, que nos íbamos encontrando durante los partidos de los más pequeños, a lo largo de la mañana.

La primera gran sorpresa, la visita del Lata Zanero desde Madrid, a su amigo Maxi ex Banco Nación, hoy entrenador en Sitges, junto a el se sumaba Juan que llegaba desde Italia, Diego de Olivos, Fede de Bahía Blanca, el alemán Sebas, los catalanes, Jordi, Oscar, Jaume y Japi, Alvarito Alcon de Biblioteca, que nos daba una mano en la final, el negro Jorge y por supuesto, el gran capitán del FC. Barcelona, el vasco Gorka Etxeberria, aparte de un gran amigo, un hombre de rugby con todas las letras.

Como anécdota deportiva ganamos la Copa de Plata, como imagen importante, bien entrada la madrugada, compartiendo una mesa con amigos del rugby, los de siempre, los que hablamos el mismo idioma…, algunos quizás no volveríamos a vernos, pero ese día significo, no solo el comienzo de una historia, sino hacerlo con unos valores comunes bien grabados en el pecho de los que estábamos sentados bajo ese cielo inmenso y estrellado, brindando por el inicio de tan magnifico sueño.

Recién comenzamos a andar, queda mucho camino por delante, confió poder seguir transmitiendo lo que muchos históricos me enseñaron a lo largo de los años, aún resuenan en mi cabeza, muchas voces de gente importante, soy un privilegiado en haberlas escuchado, en largas noches con una copa del viejo López en la mano.

A pesar de que mucha gente busque la manera de complicar las cosas, este deporte es mucho más simple de lo que parece, tan simple como dos amigos sentados frente a frente, brindando por los momentos inolvidables que solo una pelota ovalada nos puede regalar.

Más que nunca, I have a dream…

El prologo a un ciclo memorable Parte V

27/05/2010

Se acaba otra temporada y la historia es la misma, a pesar del esfuerzo y el trabajo desarrollado a lo largo del año, hay que buscarse la vida. Es aquí el momento donde más extraño a mi querido club, a mi gente, a los amigos que te preguntaban que equipo te gustaba para colaborar a la siguiente temporada, a las charlas con el Chino, Emilito o con Tito, para saber que era lo más conveniente para mantener la continuidad en el trabajo con los diferentes equipos. Pues aquí nada de eso, la situación económica, la crisis social y de valores, están golpeando, y duro, sobretodo a la hora de cumplir con la palabra (algo totalmente olvidado en los tiempos que vivimos), más allá de intentar continuar con un trabajo que estaba dando buenos resultados.

Se preguntaran, ¿por qué no regresamos? con crisis o sin crisis, los valores comienzan en nuestro propio hogar de puertas para adentro, has perdido amigos, has perdido club, pero la seguridad y las opciones que tendrán mis hijos ahora y en el futuro son incomparables a las que en la misma situación, recibirían en la lejana Argentina.

Aunque las ganas de agarrar un avión imaginario y plantarse un jueves o un sábado en Torcuato, es algo con lo que soñamos a diario.
Por otra parte, sabe mal tener que dejar un grupo de chicos que han hecho una temporada exitosa, sin grandes triunfos, pero con una actitud al juego dinámico y de pases, poco visto por estos lares, sumado a ello dejo un Grupo Humano sólido y estoy seguro que esta cualidad les dará el empuje necesario para seguir creciendo como personas y como jugadores de rugby.
Mucha suerte y siempre estarán en mi corazón, Cadete del FC Barcelona!!!

Dejábamos atrás a York para adentrarnos, en mi humilde opinión, en la capital del rugby, Cardiff, lugar mágico para todos los que sentimos la pasión por la ovalada.
Entrábamos en la fase final de la gira, y el nivel de los rivales aumentaba, en primer término nos tocaba un durísimo Penarth, de la Primera Galesa, para ello los entrenadores planteaban un equipo con pocas caras jóvenes y con bastante experiencia, sobretodo en la delantera. Fue un partido muy duro, en condiciones climáticas adversas, pero jugado con mucho pundonor y caballerosidad, finalmente el triunfo quedó para Torcuato, a pesar de sufrir bastante, sobretodo adelante, donde los galeses nos dieron muchos problemas.

De camino al hotel, luego del tercer tiempo, los que no habíamos jugado comenzábamos a mentalizarnos de lo que nos tocaba al otro día, nada menos que el Sub 21 del Cardiff, un club que por esa época comenzaba a incursionar en el profesionalismo, me tocaba ser Capitán, y junto a “Garrafa” Suárez y al resto de chicos, nos reunimos en una sala para pensar en un partido que seria muy importante, no solo por el nivel del rival, sino también por el escenario histórico donde se jugaría el partido. El día del partido transcurrió entre alguna caminata bajo la persistente llovizna y una última compra por los alrededores del Arms Park.

A pesar de que nos enfrentábamos a un club que tenía bastante renombre y ya tenia una planificación totalmente volcada hacia lo profesional, nos pedían que presentáramos un equipo que tuviera mayoría de gente joven entre sus integrantes, por tanto solo el Chino Pulido, el Ruso Hendelman y quien escribe salíamos entre los titulares, el resto todos los jóvenes con Manasa y Patineta a la cabeza.

Me toco hacer el sorteo en uno de los confortables vestuarios bajo la tribuna principal, al salir al calentamiento me equivoco de puerta y acabo saliendo entre los Galeses que calentaban del otro lado, si hubieran visto la diferencia de tamaño que había conmigo, que era el más grande de los visitantes hubieran alucinado, menos mal que eran Sub 21, pero que comen estos chicos!!!

Jugamos un gran partido, sobretodo en defensa, aunque el ritmo y velocidad que tenia esta gente nos termino superando hasta lograr 20 puntos de ventaja. Igualmente logramos 2 marcas a través de la potencia de Maxi Martínez, quien a falta de unos minutos para el final, era nombrado por los altoparlantes del estadio como el “Man of the match”, imagínense su cara de sorpresa, que fue mayor al finalizar y ser rodeado por infinidad de niños que querían su autógrafo, la cara de Maxi era de locos, no entendía la pasión de esta gente, estamos en Cardiff, Culote!

La noche fue larga, a pesar de ser un día laborable, nos la rebuscamos para encontrar un garito que nos dio cuerda bien entrada la madrugada.
Por la mañana tocaba bondi-barco-bondi hasta La Rochelle, 36 horas de viaje, momento ideal para todos los bautizos del Peruano, sobretodo en suelo francés, luego de que sus asentaderas estuvieran bien cargaditas tras tanto tiempo sin bañarse, la cara de Manasa fue la principal victima de tal vejamiento.

La Rochelle nos recibía, con el Peruano nos acordábamos mucho del partido de hace 7 años atrás, y sobretodo de uno de sus pilares, integrante del último equipo ascendido al Top 16 (más adelante se quitarían 2 equipos a los 16 de elite), y con quien habíamos tenido varios desencuentros en aquel duro partido.

Éramos varios los que sufríamos una molesta gripe que nos mantuvo en la cama hasta momentos antes de los partidos en esta ciudad. Primero jugábamos la intermedia contra un joven equipo reforzado con algún duro espécimen que probaban para la siguiente temporada, no hubo grandes problemas y ganamos cómodamente.

El plato fuerte era el siguiente, jugaba nuestro mejor 15 contra un equipo completamente profesional, la presencia de Nico, el Queso y sobretodo del Pato, motivaba a los franceses, era una prueba importante para ver donde estábamos.

Bastaron 5 minutos para ver la diferencia, parecían aviones, no había manera de pararlos, salteos, cruces, era otro deporte…, para complicar todo se lesiona Gonza Amaya, Tito me llama, lo miro a Maxi que me mira fijamente…, Tito, estoy muerto por la cama, no estoy al 100%, Maxi esta mejor!

El alarido del Gordo tapo la puteada entredientes de mi amigo, no mentí, Maxi la rompió, hasta ese momento siempre había ocupado un segundo lugar detrás de los Amaya, incluso detrás mío, pero a partir de aquel partido agarraria la titularidad que no largaría hasta su retiro, un grande de Torcuato!

Los últimos días de la Gira transcurrieron entre los contrastes de Paris y Londres disfrutando al máximo de estas majestuosas capitales.
Descubríamos Eurodisney, y me imagino que debe haber sido la única vez en la historia donde desaparecían todos los personajes de este mundo de fantasía, el motivo, una horda de bárbaros que transformo su jornada de trabajo en una verdadera pesadilla para esta pobre gente.

En Londres enfrentábamos al Harlequins, éramos más en la tribuna que en el campo, la dureza de los entrenamientos del General Patton y los últimos partidos, nos diezmaba, igual cumplíamos una buena tarea y siempre dábamos la cara, me recuerdo de una actuación memorable de Juancito “Buki” Mourin, que jugador!

Antes de abandonar Europa causamos pánico en una especie de Paintball intergaláctico situado estratégicamente en Picadilly Circus, no solo ahuyentamos a toda la clientela, sino que les dejamos un trozo de cuero cabelludo y carne del amigo “Chita” García Cavalli, incrustado en uno de los pórticos, es que en una de las frenéticas huidas, el pobre muchacho calculo mal!

Ultima cena, difícil olvidar este momento que me acompañará a lo largo de mi trayectoria como hombre de rugby, 50 hombres diciendo lo que pensaban, lo que sentían, lo que querían transmitir a las siguientes generaciones…, agradezco a Dios haber vivido ese momento, el recuerdo me pone la piel de gallina, se dijeron muchas cosas, pero sobretodo el agradecimiento de poder pertenecer a una historia fiel a una forma de pensar y de vivir el club.

En la actualidad gente importante del rugby argentino, reconoce que más allá del juego, el sentimiento de club, es el tesoro mejor guardado en el verde césped de Don Torcuato.

Como dijo un personaje muy importante dentro de esta historia, los éxitos en forma de resultados pueden cortarse en algún momento, pero es indudable que la filosofía de club y de grupo será transmitida de generación en generación, y aunque el éxito deportivo no acompañe, tarde o temprano, “los viejos valores y/o preceptos que nos identifiquen con el club, son los que seguirán dando buenos frutos a lo largo de toda nuestra historia”.

Este prologo que explique en mis últimas notas, hablan de un ciclo exitoso, pero pensad que todo comienza a partir de un club, muchos años antes de que este cuerpo viera la luz, mucha gente había puesto su granito de arena para comenzar una historia sin siquiera pensar en crear un punto de encuentro tan inmenso para las generaciones venideras…

Para todos ellos, nuestro eterno agradecimiento!

El prologo a un ciclo memorable, Parte IV

03/05/2010

Finalmente, luego de un par de semanas ingresado con mi amigo Gregory House, en unas confortables habitaciones de paredes completamente blancas y acolchadas, como los escudos que suelo gastar enseñando defensa y ruck con los chicos del Barça.

La receta electrónica de mi medico de cabecera, me proveía la dosis de pastillas necesarias para retomar mi rutina y poder sentarme frente al teclado como una persona normal…, o no?

Nooooooo! Con pastillas o sin pastillas seguiré diciendo y escribiendo lo que pienso, sin ofender a nadie, pero en muchos casos causando una molestia auditiva, típica de la gente que esquiva lo políticamente correcto, quedamos pocos, pero siempre vamos con la frente bien alta, como nos enseñaron desde chiquitos, para entrar al ruck, para ser sólidos en el scrum, siempre mirando para adelante, como en la vida misma…

La lluvia en York era copiosa, su majestuosa Catedral se elevaba frente a nosotros, sus góticos vitrales nos dejaban boquiabiertos, pero el rugby nos sacaba de la fase turística y el Autocar nos transportaba a través de un mercado medieval, hasta el Club, en las afueras del Pueblo.

De golpe un sorprendente sol británico, nos daba un poco de cobijo frente al frío y la humedad reinante, unos rústicos vestuarios de madera no daban abasto para vestir a tanta humanidad, nos cambiamos por tandas y salimos a calentar.

El campo principal, era un lodazal cubierto por una alfombra verde que aguantaría muy poco, a pesar de la dificultad del terreno jugadas de continuidad de la delantera, encabezada por el Pato Noriega, Lou y el Alemán, hacían estragos en la defensa de los ingleses, sin embargo un señorial árbitro inglés siempre se inventaba algo para meternos en nuestras 22.

Así transcurrió la primera parte, hasta que tanta alevosía en la aplicación del reglamento, nos comenzó a poner nerviosos y arrancaron las escaramuzas, pero tanta permisividad del colegiado en los peligrosos tackles ingleses, uno de ellos sobre el “Profe” Aschero, derivo en una tangana mayúscula.

Fue ahí, cuando reparamos en que los gritos de Fede eran por algo grave, al limpiarle el barro que cubría su rostro comprobamos que solo una pequeña cantidad de piel y tejidos mantenía su oreja unida a su cabeza, una putada!

Creo que Emilito y “Garrafa” Suárez se lo llevaron volando al Hospital, ya entrada la noche en el tercer tiempo recibíamos noticias tranquilizadores sobre su estado, calculo que le pusieron la misma cantidad de puntos que marco en toda su carrera deportiva con la celeste y amarilla, aunque la cicatriz no modifico su perfil Italo-Argentino, el susto en esa soleada tarde de York nos quedo por el resto del viaje.El resultado fue anecdótico, perdimos por uno o dos puntos, pero impagable la foto del equipo abrazados con el arbitro al final del partido, cantándole todo tipo de improperios, él con una sonrisa mayúscula, creo que en parte provocada por los nervios de tener el tremendo brazo del Pato alrededor de su cuello, me imagino años después, al tipo sentado en la cama con sus nietos, explicándoles quien era el gigante barbudo que lo tenia amarrado a su humanidad.

Pero esto no acaba aquí, al llegar al vestuario para quitarnos el barro, todos nos preguntábamos donde estaban las duchas…, nada de duchas, BAÑERAS COMUNITARIAS!!! Con los ingleses en pelotas esperándonos con una jarra de cerveza, la pregunta era, quien seria el primero? Si mi memoria no me falla, y me falla bastante, me la juego por el capitán, Lou Pulido, como François Pienaar en “Invictus”, el capitán siempre debe dar el ejemplo!

Luego de una experiencia tan guarra, como divertida, llegábamos al tercer tiempo, Surprise! Compartido con el de un partido de chicas, había de todo, Segundas líneas con cara de Godzilla, algún “Gurka” Diviesti con peluca rubia y unas delicadas inglesas más preocupadas en localizar algún apetitoso “rabbit” antes que algún “semental” argentino.

Llegaban las pruebas de virilidad, la primera en cuanto a cantidad de cerveza, relación litros/tiempo, nuestra carta no podía ser otro que Patineta Serrano, la cosa pintaba mal, una de las delicadas inglesas parecía una Anaconda tragándose un litro de Quilmes, no hubo color, derrota poco honrosa.Última prueba, fuerza de mandíbulas, esta claro quien fue elegido, “Terrrrrrible Pacheco Jaws” me llamaban, por simple curiosidad me adentro en la cocina para ver como preparaban la prueba, que se trataba de levantar un barril a reventar de cerveza, solo con la fuerza de los dientes y la mandíbula, mordiendo el mantel que lo sostenía.

Si hay algún momento donde tu Fe flaquea, recuerda estas palabras, El Barba existe! ya que entre a la trastienda justo en el momento, en que mi adversario estaba probando su táctica de levantamiento…

Las dos muelas enganchadas al mantel que estaba impregnado de la sangre del Pirata, fueron suficiente para mí.Dicen que me vieron por ultima vez atravesando la campiña Inglesa con una frenética carrera que termino en el Hotel donde estábamos alojados, a día de hoy no quedan muelas en mi dentadura, pero el orgullo de perderlas en el campo de batalla no se compara a lo que me esperaba en ese garito de la Inglaterra profunda.

Llegaba el momento de continuar el viaje, y si hablamos de rugby, hay un lugar que lo representa solo con nombrarlo…, Cardiff era nuestro destino, dos partidos, mil anécdotas, en la próxima entrega alguna les podré narrar.

¿Donde dejamos lo aprendido?

08/04/2010

Martes a la noche, aunque la temperatura de la hermosa Barcelona no este relacionada con la fecha en que vivimos, una pulga nacida en Rosario nos obliga a quitarnos la camiseta y revolearlas al viento, dicho acto no se estila mucho por estas latitudes, pero confío que tanta pasión se extienda, en la tierra de los Springboks, de la mano del nuevo “Mesías”.

Con el tiempo suficiente para husmear todas las webs y blogs referentes al futuro del rugby en general, me hago un paréntesis y analizo algunos temas que nos llevan a reflexionar sobre situaciones que pondrían los pelos de punta a más de uno.

No estaremos pecando de soberbios, respecto a unos valores que creemos tan sólidos?
O será que nuestros últimos avances como deporte, de golpe, provoquen que la ineptitud de algunos nos haga sentir superiores al resto?
Estas dos preguntas, pueden ser llevadas a diferentes niveles, regional, provincial, nacional y sobretodo a nivel internacional.

En menos de 7 días, tuve la suerte de disfrutar de un fútbol de ensueño en el máximo nivel mundial, no solo dentro del campo con jóvenes figuras surgidas en numerosos casos, desde las entrañas de dos grandes Clubes de Europa, sino también y como figuras preponderantes, el trabajo de dos entrenadores, amantes del espectáculo, motivadores al máximo, y con una infinita devoción al sacrificio y a la humildad, como estandartes de lo más importante, el éxito más allá de los triunfos.

Tres palabras con un significado único: SACRIFICIO, HUMILDAD Y ÉXITO.
Palabras relacionadas con el rugby, pero en la actualidad, bien aprovechadas por el deporte más profesionalizado en el máximo nivel.

Pero ¿de que habla este tío? Se preguntaran todos. Pues sí, saquénse la careta, un rugby cada día más conservador, defensas estudiadas al máximo, infinidad de entrenadores detrás de una pantalla en lo más alto de las tribunas, la importancia de lo físico sobre el talento, pero sobretodo, dejando de lado lo estrictamente humano, lo que nos llevo a ser grandes y en muchos casos, a crear historias ejemplares con el correr de los años y a lo largo y ancho del planeta.

Hoy día, por cuidar tanto nuestra imagen, tenemos verdaderos vampiros, dentro de todas las Federaciones, desde la más insignificante, hasta la más poderosa, con una piel de cordero con la cara de algún histórico de nuestro deporte buscando la confrontación y la carnicería antes que el dialogo, con el solo fin de aumentar sus arcas y su prestigio, por dos duros en juego, antes que tantos valores predicados durante años por gente que dejo el alma, tanto dentro como fuera del campo.

 En pocos días, comienza la competición en Argentina, algunos chicos no podrán jugar en sus clubes por diferencias entre los “conductores” del rugby argentino, la diferencia de estar más preparado o no, físicamente para la competición.

Pregúnteselo a Nacho Fernández Lobbe o al Chalo Longo, jugaban contra Muliaina y Carter, y el martes estaban trabajando, cumpliendo con sus obligaciones y entrenando con sus clubes como uno más, antes de que los llamaran al máximo nivel.

 Por otra parte, aquí en España están acabando las pésimas Ligas con diferentes parones de semanas y hasta meses, en síntesis, jugadores profesionales retornan a sus países con el dinero pactado en sus bolsillos, por otra banda, chavales que solo juegan por el orgullo de sus colores, solo son premiados con entrenarse con estas “figuras”, y partirse la cara en los momentos más duros de la temporada, a cambio solo reciben… nada, ya que ni siquiera les conceden la posibilidad de lucir los colores de su país, extranjeros de dudosa calidad los representan para seguir hundiéndose en el panorama internacional.

Estamos cerca de las grandes definiciones, Champions, Heineken, Bouclier, etc.
¿Venceremos nosotros? o los Guardiola, Wenger, etc., nos darán una nueva lección?

Los que quieran pueden criticarme, o quizás reflexionar, yo por lo pronto, miraré los goles de Messi, sin sonido, pero con “Invincible” de Muse como fondo, tratando de no quebrar el sueño del resto de la Familia.
Nos vemos en York…, en una bañeras comunitarias, allá por el 93’.

El prólogo a un ciclo memorable, Parte III

29/03/2010

Estoy terminando de quitar la nieve que quedaba sobre el portátil, y ya estoy tecleando para continuar narrándoles diversas situaciones que quedaran para siempre en la retina de los que las vivimos, allá por los 90’.

Continuo con mi lucha diaria contra el retrogrado rugby español, necesito crear Clubes como sea, porque de aquí a un par de años, no me quedará ninguna puerta abierta para tratar de seguir imponiendo los valores aprendidos.

Hoy día, unos chavales increíbles vestidos como el genio de Messi, me llevan en volandas por un atrevimiento y un juego muchas veces arriesgado, que me transportan a los momentos que comenzaríamos a vivir en los años posteriores al 93’, comenzaba una nueva era, comenzaba a gestarse una amalgama de generaciones, que pronto marcaría una época en el rugby porteño y en beneficio de nuestros históricos Pumas, aunque a día de hoy, varias Selecciones importantes recibirían el fruto de una cosecha muy bien elaborada.

Disfrutando el 6 Naciones, no deja de llamarme la atención, cada vez que Morgan Parra decide patear a palos, verlo al “Queso”, alcanzándole el tie y dándole las últimas indicaciones para lograr los ansiados 3 puntos que llevarían a Le France a su noveno Grand  Slam, Grande Gonza!

De golpe me encuentro en un hotel en Coventry, un frío de cagarse, ya oscureciendo, y Tito que vocifera, en 15 minutos todos fuera vestidos para entrenar!!! No sé como hizo el Gordo, pero nos pegó una paliza en un paraje desolado en las afueras de este Pueblo, que nos marcaría para el resto del viaje, cada día entrenamiento a las 7 de la mañana, a las 9 desayuno y paseo, solo en caso que no hubiera partido, en fin, seria una Gira realmente exigente, nada de viajecitos turísticos.

Luego de una noche tranquila, viajamos a Glasgow, allí nada de noches tranquilas, madrugábamos para entrenar a las ordenes del Gral. Patton, pero la noche de Glasgow era inigualable, recorríamos unos garitos de la profunda Escocia que olían a Primal Scream, años después dicha ciudad nos regalaría unos Franz Ferdinand que vayan a donde vayan son sinónimo de baile para las diferentes generaciones.

Llegaba el primer partido, tocaba viajar al norte, la ciudad de Dundee era nuestro destino, la Primera contra el equipo de la ciudad, con Andy Nicol como estrella del quince escocés, recibían a los que marcarían una época en nuestro Club y a nivel Selección, Nico Fernández, el Queso y el Pato Noriega.

Al mismo tiempo jugábamos con la intermedia en las afueras de la ciudad, contra otro equipo de inferior nivel. El frío indescriptible a pleno sol, un equipo durísimo con jugadores experimentados y con muchas batallas en sus rostros, desde el primer minuto nos hacían sentir su recibimiento al mejor estilo escocés, cada pelota era la última de su vida.

Era un día especial, jugaba con algunos amigos con los que lo hacía por primera vez fuera de Argentina, en el pack, Maxi Martinez, el Ruso Hendelman y Sivak Caamaño, entre los backs, el Chino Pulido, Facu Serrano y un jovencísimo Manasa Fernández Miranda.

El partido estaba igualado, mi cara para variar desfigurada por la dureza del partido, en la media parte Carlitos Suárez, hace algunos cambios y en mi arenga final lo veo sonreír a otro joven personaje, era el Chichipio, lo quería matar!

Cual era la explicación a su desenfado en un momento tan solemne? estaba en pedo…, pues sí, hacia tanto frío en el banquillo que el amigote Juampi Foresti tenia una petaca con whisky de la cual el zarpado de Chichipio se aprovechó hasta perder totalmente la noción de donde estaba.

Comenzada la segunda parte, el bueno de Carlitos lo manda al campo sin comprobar su estado, y en la primera pelota toda la habilidad y el desparpajo del pendejo lo hace atravesar la defensa escocesa con acciones más propias de un Fijiano que del enorme Chichi, los aplausos y vítores de los espectadores escoceses completaban el cuadro un poco rocambolesco para los experimentados del equipo, fue increíble, por muy poco la borrachera de Chichipio casi nos hace ganar el partido.

En nuestro tercer tiempo, nos reencontrábamos con los de la primera que habían ganado ante un rival mucho más fuerte y experimentado, las sensaciones eran totalmente positivas, regresábamos todos juntos a Glasgow, era hora de disfrutar la victoria y que mejor que hacerlo todos juntos en esa embriagadora ciudad.

Fue una larga noche, por la mañana tocaba recorrer algunos kilómetros para llegar a una de mis ciudades predilectas, Edimburgo. La primera imagen de la ciudad con su castillo como testigo principal de la llegada de Torcuato, es algo que cuesta quitar de nuestra memoria.

A pesar de las palizas matinales que nos pegaba Roberto Chagra, ni una sola noche de esa ciudad nos vio temprano en nuestras habitaciones, fueron noches interminables regadas de abundante cerveza y matizadas por anécdotas prohibidas, en realidad eran otros tiempos, disfrutábamos del rugby al máximo nivel, pero éramos auténticos caballeros oscuros unidos por una amistad que llenaba de orgullo a los conductores del Grupo.

Habían transcurrido pocos días desde nuestra llegada a las Islas, pero la intensidad con los que los vivíamos, nos hacían disfrutarlos de una manera increíble.
Dejábamos atrás la hermosa Edimburgo, y bajábamos a York, en el Norte de Inglaterra, habría diferentes situaciones para contarles, pero haré un paréntesis aquí y continuare en la próxima entrega.

Continuará…

El prólogo a un ciclo memorable, Parte II

10/03/2010

El año 91’ comenzaba con algunos cambios importantes, algunos colgaban los botines, otros retornábamos y muchas caras jóvenes e ilusionadas iluminaban cada entreno en la calurosa pretemporada, con sus interminables carreras a través del Golf.

La dupla técnica la conformaban dos personajes muy queridos en Torcuato, la Pereza Larre y el Negrito Torres, a pesar del corazón que le pusieron en toda la temporada, fuimos muy irregulares y aunque luchamos hasta el final, finalmente este joven equipo retornaba a Segunda División después de tres años complicados.

Hubo algunos nombres propios que serian importantes en los momentos de gloria que vendrían por delante, el Capitán Gonzalo Amaya, fue forjando su carácter en ese año complicado, ya contábamos con Nico Fernández como joven conductor, y además del Pato Noriega, Ramiro Amaya debutaba ese año con el primer equipo.

Un episodio amargo, fue la grave lesión de Chicho Matheu a comienzos de la temporada, en su mejor momento sufríamos la baja de un jugador muy desequilibrante y con un futuro muy prometedor por delante.

Seguramente hay muchos nombres que muchos de ustedes nunca han escuchado y que en menor o mayor medida, son parte de la historia de Torcuato, ya sea por su calidad humana como pueden ser Facundo Serrano o Chita García Cavalli, o porque a esta le sumaban unas cualidades técnicas envidiables, Juan Mourin y José Valeros son dos claros ejemplos.

La pretemporada del siguiente año, nos sumaba más nombres con estas características, el mosquito Piran y Fede Aschero llegaban al club para reforzarlo humana y deportivamente, junto a ellos Bruno Finiello y Juan Ostiglia subían desde los juveniles y la experiencia de Emilito Domínguez, el Bebe Amaya y Marcos Casani completaban un plantel que varios partidos antes del final de la liga regular ya había logrado el ansiado ascenso a Primera División.

Ese año 92’ significaba el regreso de Tito Fernández como entrenador, junto a él Carlitos Suárez y Roberto Chagra como preparador físico, comenzábamos a intentar un juego basado en el apoyo y la continuidad del juego mediante pases, era el momento de crear una identidad de Equipo y de Club, era el momento de solidificar las bases para el comienzo de un ciclo

Pues bien, que mejor manera de hacerlo, que irnos de Gira a Europa, eran tiempos complicados para todos, en mi caso, la enfermedad de mi Padre priorizaba la necesidad de disfrutarlo, lo poco que le quedaba por delante, sin embargo su entereza, la de mi Madre y la de mi actual esposa, me daba la posibilidad de desconectarme y poder preparar la Gira de los Juveniles junto al Rata, Bochita y al Tío Comotto, además de quedarme a entrenar con los que viajarían a Europa con el Plantel Superior.

Tenia muy claro que viajar con alguno de los Equipos era imposible, aunque internamente sabia que los días de mi viejo estaban contados.
Una calurosa tarde de Enero mi viejo nos dejaba, el día anterior a la salida de los juveniles, fue un día larguísimo donde el cariño de todo en Club, sorprendía a mi familia por tanta presencia de jóvenes durante el velatorio.

Al otro día y luego del entierro, la complicidad de mi inmensa compañera con veintipocos, me respaldaba en una carrera alocada para despedir a la Delegación Juvenil que viajaba a Europa, el Negro Cayupi, Martín Poderti o Pablito Dip, se sorprendían al verme tan entero luego del palo que había recibido, pero es que el orgullo de ver cumplido su sueño, me daba el aire necesario para seguir yendo hacia adelante.

Unos días después, en medio del sentimiento de vacío que solo te puede producir la perdida de un Padre, al acabar el entreno con los que viajarían a Europa, recibo una noticia, que puede que me marcase en mi historia como hombre de rugby, mas allá de triunfos o derrotas, sentía el verdadero reflejo de lo que significa ser parte de este deporte y sobre todo, ser parte del Hindú de Don Torcuato.

Camino al vestuario, el bueno de Emilito, me comunicaba que  todos los integrantes del Plantel, habían decidido que tenia que viajar con el equipo, que entre todos se ocuparían del coste de mi viaje, y que aunque no aceptara, ya estaba decidido y seria parte de la delegación que volaría desde Ezeiza hacia el Aeropuerto de Heathrow en el próximo mes de Febrero.

Fue una mezcla de sensaciones inexplicables, la tristeza de la perdida, la alegría de ser parte de una historia, el miedo a dejar a los seres queridos en momentos difíciles y sobre todo el agradecimiento a un grupo de gente que siempre tendrán un lugar muy importante en el pecho de este segunda línea.

Actualmente en mi casa de Barcelona, en mi despacho, con la play y el portátil como figuras preponderantes, aquí donde estoy sentado, el mismo lugar donde conjugo tantas frases sin sentido para algunos, pero con tantos valores para la mayoría, tengo un tablero con fotos que no me dejan mentir.

Están mis hijos, mi hermano, mis viejos, el Chateau, Gorito, Rosita, el Negro Esteban, el Gordo Gastaldi…, Cardiff, Tucumán, París, Londres, etc.

Pero hay una foto que no solo enmarca dicho tablero de corcho, sino que resalta la inmensidad del rugby y de mi querido Torcuato, es la imagen de todos los que viajamos a Europa en esa Gira, con el agregado de toda la gente que estaba en el Club ese sábado estival, los veo a todos y son muchísimos nombres, hombres, mujeres, esposas, hijos, abuelos con un significado de unidad extraordinario.

Badino, Domínguez, Degrossi, Ferrario, Fernández, Mourin, Padlock, Fernández Miranda, Sola, Ostiglia…, que imagen, que orgullo, recuerden y disfruten, cada momento, cada minuto bajo el celeste cielo de Torcuato.

Hasta la próxima.

El prólogo a un ciclo memorable, Parte I

26/02/2010

Luego de esa Gira Inolvidable junto a todos mis amigos, tocaba volver a la dura realidad del descenso del año anterior, después de muchos años de andadura en la Primera División, había que intentar el regreso, con el agravante de que el Torneo se jugaba en dos fases, una de Clasificación y otra con los últimos de la Primera para saber quien quedaba, un desafió durísimo y con la máxima tensión.

Junto con los que llevábamos algunos años en primera, como el caso del Peruano, Tato y quien escribe, Tito Fernández sumaba algunos de los integrantes de aquel equipo que había viajado a Europa, con el aporte de los experimentados como Juampi Piccardo, el Perro Brenna o el Gurka Diviesti, completábamos una rueda clasificatoria casi perfecta, que nos colocaba como favoritos para ascender.

Enfrente nada menos que el Biei más duro de la historia, San Cirano comandado por el Mono Visca, Avena y el durísimo Botto, y un equipo que históricamente siempre se nos atraganto, Los Tilos de los hermanos Mendy, Tuculet y si mi memoria no me falla, una áspera segunda línea integrada por los hermanos Méndez.

Las derrotas contra Biei, Los Tilos y San Cirano, nos condenaron a otro año más en el infierno, el partido contra la gente de Villa Celina fue tenso antes, durante y después del match, incluso alguna que otra provocación fuera de lugar, termino con una pequeña invasión al campo, gresca incluida, por suerte personas coherentes de ambos clubes evitaron que la cosa fuera a más, y como debe ser, el tercer tiempo nos reunió en el quincho para saborear una cervecita todos juntos.

La noche del viernes previo al partido, como la mayoría de la gente en aquel año 87’, disfrutaba de una buena sobremesa con mis viejos, en compañía del inolvidable Negro Olmedo. En el televisor, las imágenes del “No toca botón” nos partían de risa con las ocurrencias de Olmedo y Portales, y de paso nos ratoneabamos con la Salomón, Brodsky y Silvia Pérez.

Hasta ahí, todo normal, pero si mal no recuerdo, en uno de los gags junto a Javier Portales, en una de sus tantas improvisaciones, el malogrado cómico les deseaba suerte y muchos saludos para la gente de San Cirano, que había acabado toda la ronda clasificatoria sin ganar un solo partido en primera. Pucha! Cagamos! Pensé para mis adentros, justo tenia que ser este viernes antes de jugar contra nosotros que cambiara la racha de los de Villa Celina. Y así fue, ese partido fue el comienzo de una racha que los mantuvo en primera durante mucho tiempo más.

Hablando con un amigo de Cirano en el tercer tiempo, me contaba que fue un jugador del plantel que se encontró con el Negro Olmedo, en una de sus interminables noches porteñas, y al comentarle la situación de su equipo, el Negro sin dudarlo le dijo: “Quédate tranquilo pibe, que el viernes me invento un saludo en directo y no perdés más” Y así fue, no perdieron más, al poco tiempo Olmedo nos dejaba, intentando aferrarse a la vida tanto como a la fría baranda de ese balcón, en las alturas de La Feliz.
Al siguiente año, logramos el objetivo, fue un camino largo y duro, pero con una delantera muy fuerte y con gente de nivel internacional como Sandrino, Juan Pablo, Jaime Sartori y el bueno de Emilito, partido a partido fuimos logrando el objetivo. En ese equipo ya despuntaba un joven Martín Grotte, un jugador con unas características físicas increíbles aparte de ser un ejemplo como compañero y como hombre de rugby.

Todo ese conjunto de cualidades lo llevaron a integrar cantidad de Selecciones, así como viajar con Los Pumas a Sudáfrica en el año 94’, comenzó muy joven sufriendo duros descensos, pero fue fundamental en la consecución de los dos primeros Campeonatos de la gente de Torcuato.El año 89’, se intuía que podía ser importante tanto para la primera como para el Club en general, comenzábamos a cosechar lo sembrado en los últimos años, y ese año varios juveniles subían para reforzarnos, Gonza y el Bebe Amaya se sumaban al Ruso Mateucci, que había sido importante el año anterior, por tanto las expectativas eran grandes.

 

Nada más alejado de la realidad, la desgracia se cebo con Torcuato, el incendio del quincho no solo destruyo el edificio y los vestuarios, sino que se llevo con el, la historia de un Club en forma de imágenes, camisetas, recuerdos…, si era duro llegar caminando y muchas cuadras antes ver la gran humareda que presagiaba lo peor, los rostros y los ojos llorosos de los más grandes nos transmitían un dolor inmenso, imposible de describir.

Como nos enseñan las leyes de nuestro deporte, había que seguir para adelante…, y seguimos, jugábamos de local en la cancha de Biei hasta que se asegurara toda la zona del siniestro.

En nuestro regreso a primera habíamos perdido ajustadamente contra el Puey de Parodi, el Negro Scosceria y Schiavio en su campo de Boulogne, nos tocaba recibir al Belgrano de Luis Rodríguez, Tecca y Tramezzani, era domingo y no paraba de llover

Si el año comenzaba con desgracias a nivel club, me tocaba recibir mi parte, y faltando 20 minutos para el final, mientras disputaba una pelota en un ruck, toda la humanidad de Sandro Iacchetti impacta sobre mi pierna de apoyo y un dolor agudo me vaticina lo peor. Pensé que me habían arrancado la pierna, entra el Doc para atenderme, se acerca Juan Pablo y me pregunta si estaba para seguir, el frío, la lluvia y la necesidad de no pensar en que algo grave pasaba, me empujan a seguir. No sé cómo pude terminar el partido, pero una vez que me senté en los húmedos bancos de madera, sabía que la temporada se había acabado para mí.

La historia de Hindú en primera continuo ese año y al año siguiente, pero entre medio hubo situaciones confusas, algunos distanciamientos y hasta episodios sombríos. Es como si el humo del incendio del quincho hubiera oscurecido nuestro presente, necesitábamos limpiar el aire y buscar un cambio.

Mientras tanto, desde abajo, ese cambio comenzaba a abrirse paso…

Continuará…

A la deriva en el Canal de la Mancha

12/02/2010

A los que a lo largo de nuestra carrera como jugador sufrimos diferentes lesiones, el hecho de tener que concurrir al fisioterapeuta como rutina diaria, como es mi caso actual por el accidente con la moto, estar recostado en la camilla nos hace revivir momentos inolvidablemente duros. Es como si fuera hoy que lo veo entrar al Campeón Carossio por la puerta del consultorio, para recuperarme del post-operatorio de la rotura de ligamentos de la rodilla, que pesadilla!

De tener que aguantarlo dentro de la cancha con ese grupo de gorilas que era el pack de Olivos en los 90’, léase el Momo Holmgreen, el Corchito Silva y el bueno de Mariano Bosch, todos tipos muy delicados… a que con toda su humanidad de más de 120 kgrs. se me tire sobre la rodilla para lograr flexibilidad, ah!!! Campeón, hijo de…!!!

Al margen de los gritos e insultos, en un mes estaba jugando de vuelta, coincido con las palabras de Pichot en el video de Los Pumas del Mundial de Francia, el Campeón es uno de los mejores fisios del país, sobre si es buen asador espero que aceptes la invitación del Equipo Cadete del Fútbol Club Barcelona para comprobarlo personalmente.

Retomando el relato de la Gira del 87’, atrás dejábamos La Rochelle y también a nuestro guía francés hasta ese momento, el amigo Paul, un ex jugador de segunda o tercera División Francesa, el típico Tercera Línea de frente ancha y grandes orejas, con un rostro forjado en las grandes batallas, típicas de esa categoría.
 
Para desgracia de quien escribe y de algún integrante más de la Delegación, luego de visitar el fantástico Mont Saint Michel, en la histórica Costa de Normandía, nos dirigíamos a otro sitio importante durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, el Puerto de Dieppe.

Teníamos que cruzar el Canal de la Mancha, y que mejor que hacerlo en barco y de paso por el trayecto más largo y complicado si los hay, el puerto de Southampton era nuestro destino, llegamos con el tiempo justo para embarcar con el micro y hartarnos de comida antes de la salida, que mala idea!

No habían pasado 45 minutos y el gigantesco barco, atiborrado de autos, camiones y autocares, comenzaba a zarandearse como si el Dios Neptuno llevara puesto los colores de CASI, sabiendo de nuestra presencia en el interior de la nave. La duración del viaje seria de unas 3 horas y media, a la hora y media no había manera de mantenerse en pie, viendo la cara de la tripulación se intuía que la situación no era normal, si pretendías dirigirte al baño para descargar todo lo que habías comido, el olor era irrespirable un metro antes de llegar a la puerta. A medida que el viaje continuaba, todo el barco estaba invadido por el olor nauseabundo, era la peor de las pesadillas!

Yo estaba sentado en uno de los asientos, aferrado a muerte a los apoyabrazos, y buscando al resto del equipo, diseminados en Grupos, salvo alguno que no quería expresar el terror que estaba pasando, y se había aislado en algún rincón. Cuando llevábamos 3 horas de viaje, la cosa se comenzó a calmar y al divisar los típicos Acantilados Británicos, la normalidad se apodero del barco y de todo el sufrido pasaje, al llegar al Puerto toda la Delegación nos fuimos reuniendo en el bar para luego dirigirnos al Autocar. A la mayoría nos costaba recuperar la pigmentación de la cara, pero siempre estaba el típico canchero que se burlaba, estoy completamente seguro que ese viaje lo sufrimos todos, aunque alguno se crea el Capitan Acab del relato de Moby Dick.

Con el barco ya entrando en el puerto, comenzamos el recuento del Equipo, estamos todos? Quien falta? …Y quien podía faltar, nada menos que Marcos Casani, donde podía estar en medio de ese caos? Al cabo de 1 minuto aparece con su inconfundible gabardina completamente empapado. Dónde estabas? Y el inefable Gordo nos dice: “lo mejor en estos casos, es una buena siesta en un lugar que corra aire”Pues bien, solo el Peruano podía, durante esa Tormenta Perfecta en el medio del Canal de la Mancha en pleno invierno Europeo, atarse a una de las barandillas del gigantesco barco y dormirse una siesta cayéndole todo el Océano Atlántico durante casi 3 horas, me imagino que por todos los Clubes habrá personajes como el de Marcos Casani, pero nuestro querido Peruano es puro Torcuato.

Pues bien, nos encontrábamos en la Gran Bretaña, para los que no lo sepan o recuerden, la guerra de Las Malvinas no solo destruyo un montón de jóvenes ilusiones, además nos trajo un periodo de estancamiento Cultural y Deportivo que mi Generación sufrió en carne propia, ya que estamos en un periodo “Invictus”, fue como un apartheid que nos impedía consumir productos ingleses hasta el punto de no tener posibilidad de relacionarnos deportivamente. Por tanto no habría partidos, solo entrenamiento cada mañana en el celebre Hyde Park, y asistir en el viejo Twickenham al partido en el antiguo torneo 5 Naciones al duelo entre la Francia de Serge Blanco contra la Inglaterra del legendario enano calvo Richard Hill.

Les agrego una apostilla, antes de salir de Francia, nos cambiaron al chofer del bondi, de un simpático viejo francés nos pasaron a un malhumorado y mal predispuesto gordito que olía a volcán dormido del Pacifico Sur, a las 24 horas ya le estábamos haciendo la vida imposible, es que quería escuchar la radio antes que los Fabulosos Cadillacs!!!

Basto salir del Puerto de Southampton para conocer otra faceta, su poco conocimiento de la cultura Anglosajona, la bestia comenzó a circular en la carretera por la derecha, hasta ahí todo bien, pero es que en Inglaterra se circula por la vía opuesta, imagínense los coches que venían de frente con semejante autobús viniendo a punto de embestirlos, un verdadero caos!

Para terminar su faena, una noche no tuvo mejor idea que aparcar el bondi enfrente del Tower Records, la imagen del autocar con un cepo del tamaño de una tortuga Ninja, era la foto más deseada por los turistas que caminaban por Picadilly Circus, así que con cara de resignación todos para el Hotel en Metro.

Que recuerdo del partido en Twickenham, teníamos un poco de paranoia de cómo nos recibirían los ingleses a un grupo de argentinos, después de lo que había pasado, por tanto acudimos al campo sin ningún tipo de uniforme oficial. Pero bastaron 5 minutos en la grada para que el Negro Bernie entablara relación con unos Hooligans y les pidiera un trago de la jarra de cerveza que tenían en su poder estos pobres tipos, en 15 segundos más, el contenido de la jarra desapareció a través de su garganta, cuando pensábamos que nos mataban a todos nos comenzaron a pasar más jarras hasta no poder beber más, bastaron 10 minutos para que nuestro Oscuro Embajador solucionara todos los problemas diplomáticos de casi una década.

Era un partido especial, una Francia espectacular que ese año ganaría el Grand Slam y llegaría a la final del Mundial luego de la increíble victoria frente a Australia, un equipo liderado por Serge Blanco, con Eric Champ, Phillipe Sella y Pierre Berbizier como actores principales. Enfrente una Inglaterra en plena transición, junto a Hill, un grupo de descerebrados como Winterbottom, Moore y el gigante Wade Dooley, que iban a vender cara la derrota en su propia casa, y así fue, solo dos contraataques de Les Bleus sentenciaron el partido, sobretodo una intercepción de Sella en medio de un ataque de Inglaterra a metros del ingoal de Francia, la corrida de Sella a través de todo el campo la tengo en el video de “another 100 best tries”, pero sobretodo en mi memoria ya que apoyo el balón justo delante de toda la gente de Torcuato, Increíble!

Mas allá del turismo, poco más para contar de nuestros días en Londres, luego de 5 días, otro Ferry nos llevaba en un placido Dover-Calais sin una nube en el cielo y con un Canal completamente calmo como pocas veces he visto, a nuestras espaldas los blancos acantilados de Dover nos decían, hasta siempre Torcuato!

Nos quedaban 5 días más en París, en aquella época no había Eurodisney, por tanto solo turismo cultural, desgraciadamente las habitaciones nos daban una sorpresa, 3 segundas líneas en una habitación, mal día para el hotel. Rotura de camas, inundación de la habitación hasta el ascensor y destrucción de las habitaciones de todos los tres cuartos… cuanta adrenalina, todavía estoy sudando.

Teníamos un partido solamente, un combinado de las afueras de París, partido nocturno, ellos enormes, nosotros, un par de huevos…

Lindo partido, duro pero de los que me gustan, con las cejas abiertas desde los 5 minutos, parecía Víctor Galíndez en Johannesburgo, los franceses pesados querían que me cambiaran, de acá me sacan con los pies para adelante le dije a Tato y al francés Tronismonts.

Todo el partido a remolque, pero jugando como si fuera la última vez, último minuto, 6 puntos abajo(vieja puntuación), penal para los Parisinos a la derecha sobre las 40 yardas, factible para su pateador, si la mete termina, se le va a nuestra izquierda, recibe Tato no anula e inventa un cruce con el Mono, los franceses no se lo creen, y más cuando el Mono Sallas los desborda y cruza medio campo, esta aislado rodeado de franceses, pero saca un pase largo de la galera que me cae justamente a mí, a esa altura tenia la cara y los ojos como Rocky Balboa, por cierto creo que en ese momento percibía los bultos como si fuera un murciélago, en síntesis agarro la pelota y escucho un Pacheeeee!!! Era el Momo, mi amigo de toda la vida, que mejor cierre de Gira, le paso el balón llevándome la marca y se zambulle en el ingoal, try!!!!!!!!!!!!!

Luego de la conversión del Mono, logramos un empate heroico, más allá de eso el reconocimiento de los franceses en forma de aplausos, que satisfacción, disfrutar de todo esto con los muertos que atorreantaste durante toda tu juventud.

Me llevaron a un medico, que me acomodo un poco la cara, tampoco había mucho para hacer, y de ahí a la cena de despedida, emotiva como todos los cierres de Gira que he vivido, pero con un sabor especial.

Gira 87

Quizás en el momento no éramos conscientes de lo que habíamos hecho, pero había matices que nos acompañarían a lo largo de nuestra historia y que al fin al cabo son los que marcan las leyes de nuestro deporte.

No éramos un Equipo competitivo, éramos una mezcla de Grupos y de Clases Sociales, tampoco teníamos la simpatía de los componentes de la Elite de nuestro Club, pero el éxito final marco el camino de los que lo intentarían después.

Ese éxito fue respaldado por una convivencia ejemplar que alimento una amistad que aún perdura a través del tiempo y la distancia, luego de esta Gira, continuaron veranos en Brasil, Punta del Este o Chile, incluso durante el Mundial de Francia muchos nos reunimos para asistir a los diferentes partidos, creo que mi generación fue un fiel exponente de lo que la pasión por una pelota ovalada puede lograr.

Esperemos que esta locura sea transmitida de generación en generación, de Club en Club y que la dedicación por llegar al máximo nivel, no enturbie el verdadero tesoro de nuestro rugby, luchar hombro con hombro junto a mi mejor amigo cada pelota que me brinde el destino.

Hola Amigos, en este espacio compartiré con Ustedes mi experiencia y mis inolvidables vivencias de tantos años en mi querido Hindú Club, además de informarlos del día a día del rugby español desde Barcelona, mi hogar en los últimos 9 años.

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